Los pequeños negocios hispanos de Nueva York se enfrentan a un desafío crucial: adaptarse a la Inteligencia Artificial para sobrevivir. Propietarios de bodegas y restaurantes reconocen que la tecnología puede ser su salvación en un entorno cada vez más competitivo.
La voz de Ignacio Castillo, un bodeguero dominicano del Bronx, resuena entre sus colegas: “Las apps casi nos entierran. Pero todo indica que si no nos montamos en el tren de la Inteligencia Artificial (IA) desapareceremos”. Esta afirmación refleja el sentir de muchos propietarios de pequeños negocios, quienes ven en la tecnología no solo una herramienta, sino una necesidad imperante para su supervivencia.
En un año donde Nueva York se ha consolidado como un laboratorio de innovación tecnológica, la IA está transformando la vida cotidiana de sus habitantes. Sin embargo, este avance trae consigo temores sobre la posible pérdida de empleos, ya que muchas tareas repetitivas están siendo automatizadas. A pesar de la incertidumbre, los dueños de pequeños negocios están decididos a no dejarse vencer por la ansiedad y están buscando maneras de integrar la tecnología en sus operaciones.
La Adaptación como Clave de Supervivencia
Los líderes de asociaciones gremiales, como Francisco Marte, presidente de la Asociación de Pequeños Negocios y Bodegas Hispanas de Nueva York, enfatizan que el desarrollo tecnológico no debe ser demonizado. “Los pequeños negocios siguen sobreviviendo a varias olas. Creo que si en esta no nos montamos, nos va a desbaratar por completo”, advierte Marte.
La llegada de plataformas digitales y aplicaciones de pedidos ha cambiado radicalmente el panorama comercial. Muchos bodegueros han comenzado a implementar soluciones de IA en sus sistemas de seguridad, utilizando cámaras inteligentes que no solo documentan incidentes, sino que también predicen y notifican sobre posibles robos, lo que les proporciona una capa de seguridad esencial.
A pesar del alto costo de estas tecnologías, la mayoría de los propietarios están dispuestos a invertir en ellas. “Esta tecnología específicamente es muy cara, pero aun así muchos agremiados seguirán apostando a ello”, concluye Marte.
El Futuro de los Pequeños Negocios
Ignacio Castillo, con 45 años de experiencia en el sector, sostiene que los pequeños comercios son fundamentales para las comunidades de clase trabajadora y no desaparecerán ante la competencia digital. Sin embargo, reconoce la necesidad de explorar cómo la IA puede mejorar sus operaciones y la experiencia del cliente.
“Hemos enfrentado como comerciantes muchas cosas, pero la IA, queramos o no, está aquí para quedarse”, afirma Castillo. La revolución tecnológica está en marcha y los pequeños negocios deben adaptarse para no quedar atrás.
¿Están los pequeños negocios hispanos listos para aprovechar las oportunidades que ofrece la Inteligencia Artificial y asegurar su futuro en un mercado en constante evolución?
Curación de la noticia y fotografía original publicadas en El Diario NY