Alberto Polanco, consejero delegado de Santillana, ha afirmado que la compañía tiene como objetivo alcanzar unos ingresos de 600 millones de euros, un EBITDA de 175 millones y un flujo de caja operativo de 75 millones para el año 2029. Actualmente, casi el 50% de los ingresos de Santillana provienen de sistemas de enseñanza basados en modelos de suscripción. La compañía ha reportado 3,6 millones de suscriptores y planea llegar a 4,5 millones en 2029.
Polanco destaca que la inteligencia artificial (IA) es vista como una aliada para los estudiantes, siempre bajo un modelo de gobernanza ético y sensato. Santillana está desarrollando motores de aprendizaje personalizados que permitirán a los docentes realizar un seguimiento del progreso académico de cada alumno. Además, el proyecto Sumun ofrecerá tutorías personalizadas las 24 horas del día, mejorando el proceso de aprendizaje.
En cuanto a la expansión de la compañía, Santillana ha lanzado el programa Richmond Pro, que se centra en el aprendizaje del inglés para estudiantes de educación superior, buscando competir en un segmento de mercado donde antes no había participado. Este programa ha tenido éxito en México y se está desplegando en toda América Latina, con planes de expansión hacia Europa, Asia, Oriente Próximo y África.
El negocio público en Brasil representa el 22% de los ingresos de Santillana, donde la compañía es líder. En el último año, Santillana suministró casi 67 millones de libros a través del Programa Nacional do Livro Didático (PNLD), alcanzando una cuota de mercado del 50% en este sector.
¿Cómo puede la inteligencia artificial transformar aún más el panorama educativo actual y qué implicaciones tiene para la enseñanza tradicional?
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RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO PUBLICADO EN El País EL 8 de marzo de 2026. Leer original