Manuel López, canario de 55 años, cofundó en 2024 una empresa de automatización tras estudiar inteligencia artificial (IA), convirtiéndose en su única fuente de ingresos. Jasmine Sosa, de 48 años, encontró trabajo como profesora tras formarse en IA y big data, después de perder su empleo en el sector hostelero. Tomás Pereda, subdirector de MásHumano, señala que la experiencia de los mayores de 50 años es valiosa en el contexto actual, donde la IA puede ofrecer oportunidades laborales a este colectivo. La tasa de desempleo de personas mayores de 55 años en España es del 11,2%, comparada con el 5,2% en Francia y el 2,1% en Alemania, según Ageingnomics. La IA podría eliminar empleos administrativos, con un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia indicando que entre el 18% y el 22% de los empleos están expuestos a esta tecnología.
Elena Ibáñez, fundadora de Singular Experts, sostiene que las empresas deben redefinir el rol de los sénior en el trabajo, enfatizando que deben dirigir personas y aplicar su experiencia en la toma de decisiones. López ha invertido más de 1.500 euros en formación, mientras que Sosa ha gastado alrededor de 200 euros en cursos de IA. Ambos han aprendido a interactuar con la IA y desarrollar aplicaciones. Rodrigo Miranda, autor del libro 'ReinicIAndo', anticipa que el futuro laboral requerirá formación continua para adaptarse a los cambios tecnológicos. Berta Romero, abogada de 55 años, abrió su propio despacho de asesoría en IA tras estudiar un máster específico, reconociendo que la edad no debe ser un impedimento en el aprendizaje.
¿Cómo pueden las empresas aprovechar la experiencia de los trabajadores sénior en la era de la inteligencia artificial?
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RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO PUBLICADO EN EL PAÍS EL 10 abr 2026. Leer original
https://elpais.com/economia/2026-04-10/cuando-la-ia-brinda-otra-oportunidad-laboral-a-los-senior-nos-ha-dado-superpoderes.html