Un productor musical estadounidense, Michael Smith, se declaró culpable de un esquema fraudulento que le permitió obtener más de 8 millones de dólares en regalías mediante el uso de inteligencia artificial y redes de bots para inflar reproducciones en plataformas de streaming.
Smith enfrenta una posible condena de hasta cinco años de prisión y deberá pagar una indemnización de 8.091.843,64 dólares, según un tribunal federal en Nueva York. Creó cientos de miles de canciones utilizando herramientas de inteligencia artificial y las distribuyó en servicios como Spotify, Apple Music, Amazon Music y YouTube Music. Para simular una audiencia real, utilizó miles de cuentas automatizadas que reproducían estos contenidos, alcanzando hasta 661.000 reproducciones diarias. Este esquema le permitió acumular millones de reproducciones sin levantar sospechas inmediatas, ya que el tráfico se distribuía entre múltiples cuentas, imitando el comportamiento de usuarios legítimos.
En su declaración de culpabilidad, Smith reconoció haber diseñado y ejecutado este sistema con el objetivo de generar ingresos a partir de regalías. El caso está siendo investigado por la Unidad de Fraudes Complejos y Delitos Cibernéticos de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que dictará sentencia definitiva en los próximos meses. El fiscal federal Jay Clayton calificó el caso como un ejemplo de cómo la tecnología puede ser utilizada para vulnerar sistemas económicos establecidos, subrayando el impacto directo del fraude sobre artistas y titulares de derechos legítimos.
El funcionamiento de las plataformas de streaming se basa en un sistema de reparto proporcional, y prácticas como las de Smith alteran el equilibrio del sistema, desviando fondos que deberían corresponder a músicos reales hacia contenidos artificialmente inflados. Desde el FBI, la directora adjunta en funciones Christie M. Curtis advirtió que este tipo de esquemas afecta la integridad de toda la industria musical. El caso de Smith refleja una preocupación creciente en la industria sobre el uso de inteligencia artificial en la producción musical y su impacto en los modelos de negocio existentes.
Más de 400 músicos firmaron una carta abierta en contra de una propuesta que buscaba flexibilizar el uso de contenido protegido para entrenar algoritmos de IA, alertando sobre los riesgos de permitir el uso indiscriminado de obras creativas. El caso de Michael Smith se convierte en un precedente clave sobre los riesgos de utilizar inteligencia artificial sin controles, así como sobre la necesidad de adaptar las normas a una nueva realidad tecnológica.
¿Qué medidas deben implementarse para proteger la integridad de la industria musical frente al uso de inteligencia artificial?
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RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO PUBLICADO EN Infobae EL 2023. Leer original