Hoy te recomiendo leer a Pep Torres en el Financial Times y a quitarle la funda protectora a tu móvil

Hoy domingo, mientras repasaba lecturas pendientes, me he topado con un artículo de Pep Torres en el Financial Times que considero, sinceramente, de lectura obligatoria. Se titula «La catástrofe silenciosa en tu bolsillo» y, aunque el título pueda parecer alarmista, el contenido es una de las reflexiones más lúcidas que he leído últimamente sobre nuestra relación con la tecnología.

No quiero daros mi opinión, hoy prefiero que sea el propio texto el que os remueva. Pep, inventor y fundador del Miba, parte de una escena cotidiana en un bar para diseccionar cómo tres inventos aparentemente inofensivos están desmantelando nuestra humanidad: la funda del móvil, el scroll infinito y los sistemas de puntuación de cinco estrellas.

Es especialmente impactante su análisis sobre la funda del teléfono. Cuenta cómo en un bar vio a un hombre dejar caer su móvil —un dispositivo de más de 1.000 euros que contenía toda su existencia digital— y cómo este ni se inmutó, confiado en su carcasa de protección. Para Pep, la funda es la manifestación física de una sociedad que ha decidido que las consecuencias deben ser opcionales. Al eliminar el miedo a la rotura, nos infantilizamos y atrofiamos nuestra capacidad de ser responsables y de tener cuidado. De hecho, él mismo explica que lleva unos meses realizando el experimento de no usar funda en su propio terminal, simplemente para recuperar esa sensación de alerta y responsabilidad personal sobre sus pertenencias.

El artículo también denuncia cómo el scroll infinito nos ha robado los momentos de pausa donde antes nacían las ideas, y cómo las reseñas de Google Maps han matado nuestra intuición y el placer de descubrir algo por nosotros mismos, asumiendo el riesgo de equivocarnos. Al final, si optimizamos nuestra vida para que todo sea un «éxito garantizado» a través de un algoritmo, nuestra experiencia se vuelve irrelevante.

Os invito a leerlo con calma. Os dejo aquí mismo el enlace al PDF con el artículo íntegro. Vale la pena detenerse un momento y pensar si nosotros también hemos subcontratado nuestra intuición y nuestra responsabilidad a un trozo de plástico y a un código de software.

Otras entradas que te pueden interesar