Acabo de leer en Diari de Tarragona un interesante artículo de Àurea Rodríguez ( del 4 enero 2026) en el que comenta sobre las perspectivas tecnológicas desde el año 2026 hasta el 2050 y más allá.
Interesante lo que plantea Àurea El tema es el futuro tecnológico y da que pensar cómo las innovaciones planeadas pueden transformar sociedades.
Rodríguez esboza un panorama donde tres palabras clave destacan: fusión nuclear, personas en Marte e inteligencia artificial general (AGI). Aunque de forma tangible estas ideas nos parezcan ciencia ficción, los avances no siempre avisan y mas bien, se convierten en agenda sin que lo notemos.
El artículo subraya cómo el progreso de 25 años puede ser monumental, tomando como referencia el ejemplo de China cuya evolución ha sido vertiginosa. Con un enfoque similar, la IA no se presenta como futurista sino como software integrado en múltiples aspectos de nuestras vidas, cambiando por completo tareas cognitivas e industriales antes del fin de la década.
Rodríguez parece estar destacando un cambio de paradigma en el entorno científico, al sugerir que una IA superinteligente podría dominar la investigación científica para 2050, acelerando descubrimientos y al mismo tiempo, exponiéndose a riesgos de sesgos y errores que requerirán auditorías y transparencia.
En cuanto al sector energético, nuestra articulista recalca la necesidad imperante de transición a energías limpias para lograr cero emisiones netas en 2050. Tal transición no es solo una cuestión tecnológica sino también requiere una estructura robusta en políticas globales y redes energéticas eficientes.
Los comentarios sobre computación cuántica y automatización resaltan una transición no sólo en cuanto al poder de procesamiento sino en una apertura hacia robots menos humanoides pero infinitamente más útiles en contextos industriales y clínicos. No obstante, esta transformación tecnológica debe ser cautelosa para asegurar que la sociedad envejecida de 2050 pueda no solo adaptarse sino beneficiarse de todos estos avances.
Rodríguez nos deja con una reflexión sobre la posibilidad de que lugares como Tarragona decidan ser protagonistas tecnológicos en estos escenarios. Es una cuestión abierta de si queremos ser simplemente consumidores o verdaderos constructores de tecnología con un buen gobierno del dato y capacidades organizacionales.
Hasta aquí mi comentario a su magnífico artículo, sin embargo os recomiendo leer el original en Diari de Tarragona para tener todos los matices. URL: https://www.diaridetarragona.com/opinion/el-articulo/248720/tecnologia-2026-2050-alla.html
Análisis con soporte de IA para BarcelonaDot.
Tomás Cascante