Omar Hatamleh, exasesor jefe en inteligencia artificial de la NASA, anticipa que en un plazo de dos a cuatro años la inteligencia artificial (IA) alcanzará la capacidad de realizar cualquier tarea que actualmente lleva a cabo un ser humano. Este avance se enmarca en un contexto donde la IA evoluciona de manera exponencial, a diferencia del progreso tecnológico lineal que la humanidad ha experimentado hasta ahora. Hatamleh destaca que la próxima fase, denominada SuperIA, permitirá que los humanoides se integren en la población, lo que transformará no solo la vida cotidiana, sino también la naturaleza misma del ser humano, convirtiéndolo en un ente «en parte biológico y en parte tecnológico».
Hatamleh menciona que la IA ya está presente en la vida diaria, con miles de taxis autónomos operando en diversas ciudades. Además, la IA está revolucionando campos como la biomedicina, donde herramientas como AlphaFold han acelerado el entendimiento de proteínas, y la computación cuántica promete ensayar tratamientos médicos de manera más eficiente. Se prevé que estos avances incrementen la esperanza de vida hasta los 120 años.
Sin embargo, estos cambios también conllevan desafíos significativos, como el desplazamiento de trabajos intelectuales y la necesidad de un ingreso básico universal para garantizar que las personas puedan satisfacer sus necesidades en un mundo donde la tecnología asuma roles laborales. Hatamleh subraya que, aunque el trabajo es esencial para la identidad y las relaciones humanas, la integración de la IA en la vida cotidiana es inevitable y transformadora.
¿Estamos preparados para una sociedad donde la inteligencia artificial no solo asista, sino que reemplace funciones humanas esenciales?
.
.
.
RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO PUBLICADO EN La Vanguardia EL 18 de marzo de 2023. Leer original
