Es esencial que Europa financie la implementación de la IA en lugar de solo hablar de ella. La dependencia de modelos estadounidenses puede poner en riesgo la soberanía europea.
La necesidad de un cambio en la narrativa sobre la IA
En los últimos meses, los mercados han sido influenciados por una narrativa tecnológica que proviene de Estados Unidos, donde se considera que el valor de la IA reside únicamente en grandes modelos y estructuras. Esta visión ha llevado a una creciente volatilidad en los mercados, afectando a índices globales. Sin embargo, este enfoque ignora un aspecto crucial: la verdadera creación de valor de la IA ocurre cuando se implementa en los procesos reales de las empresas. La implementación de la IA representa entre el 70% y el 80% del esfuerzo de un proyecto, pero rara vez se menciona en el discurso predominante. Las empresas que gestionan esta implementación no reciben la atención necesaria, lo que genera un sesgo financiero que favorece a los modelos estadounidenses. Mientras tanto, Europa se encuentra en una posición de dependencia, observando cómo las inversiones masivas en IA se concentran en Estados Unidos. Si Europa no invierte en su propia implementación de IA, corre el riesgo de convertirse en un continente dependiente de modelos y tecnologías ajenas. Es fundamental que Europa adopte un enfoque diferente, priorizando una IA que sea útil y operativa, construida en colaboración con empresas y ciudadanos. Solo así podrá forjar su propia soberanía en el ámbito tecnológico.
¿Cómo puede Europa cambiar su enfoque hacia la IA para evitar la dependencia de modelos estadounidenses?
Fuente: El Economista