El uso de inteligencia artificial generativa para producir imágenes sexualizadas se ha convertido en una práctica habitual entre adolescentes en Estados Unidos, según una investigación publicada en la revista PLOS One. El estudio, basado en una encuesta nacional anónima a jóvenes de 13 a 17 años, indica que más del 55,3% de los participantes había creado contenido sexualizado y un 54,4% había recibido al menos uno. En una muestra de 557 personas, un 36,3% afirmó que se había generado una imagen suya sin consentimiento y un 33,2% indicó que al menos una de estas imágenes había sido compartida. Los hombres jóvenes participan más activamente en la creación y distribución de este contenido que las mujeres.
La investigación, liderada por Chad Steel de la Universidad George Mason, advierte que estas cifras podrían ser solo una estimación mínima y que muchos adolescentes no son conscientes del alcance real de la difusión de esas imágenes. Steel señala que se trata de un fenómeno global y difícil de abordar, ya que los adolescentes son más propensos a comportamientos problemáticos. Lledó Museros, experta en sesgos de género en IA, destaca que estos sistemas tienden a representar a las mujeres de forma sexualizada, reproduciendo la lógica cultural dominante. La IA amplifica las desigualdades existentes en la sociedad.
La creación y el intercambio de imágenes sexualizadas generadas por IA se están integrando en la exploración social y sexual adolescente, similar al sexting de la década pasada. La psicóloga Natalia Bueso-Izquierdo menciona que las redes sociales han evolucionado a un espacio de identidad y validación. Las consecuencias emocionales para las víctimas son comparables a otras formas de violencia de género, generando ansiedad, estrés y aislamiento. En internet, proliferan sitios que permiten crear imágenes no consentidas, incluyendo material de abuso sexual infantil, con Grok generando tres millones de imágenes de contenido sexual explícito en un corto periodo.
Los gobiernos de la Unión Europea han acordado solicitar la prohibición de sistemas de IA capaces de producir pornografía, en un proceso de revisión normativa que busca reforzar el marco regulatorio europeo. La aprobación dependerá de negociaciones con el Parlamento, en el marco de la reforma de la Ley de Inteligencia Artificial.
¿Cómo pueden las políticas públicas abordar la creciente normalización de la creación y distribución de imágenes sexualizadas generadas por IA entre los jóvenes?
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RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO PUBLICADO EN PLOS One EL miércoles. Leer original