En febrero de 2022, el traductor literario Yoann Gentric probó la traducción automática con DeepL y encontró que la IA había mejorado, pero aún no igualaba su trabajo. Un 79% de los traductores europeos considera que la IA representa una amenaza para su empleo, y un 84% en Gran Bretaña espera una menor demanda de traducción humana, lo que conlleva a una reducción salarial.
Laura Radosh, traductora de alemán a inglés, reportó una disminución de ofertas de trabajo de cuatro a una al mes, con muchas de estas siendo trabajos de “post-edición”, que son menos creativos y peor remunerados. Las tarifas de traducción técnica también han caído, con ofertas de 60 céntimos por línea, un descenso significativo respecto a tarifas anteriores. Un estudio reveló que el ingreso promedio de traductores literarios en Alemania era de €20,363 anuales antes de impuestos.
Marco Trombetti, CEO de Translated, afirmó que el cerebro humano puede producir entre 1,500 y 6,000 palabras al día, y que el costo de la traducción humana está ligado a la capacidad neuronal. Sin embargo, la traducción automática aún enfrenta retos en la comprensión del contexto. Un ejemplo fue la traducción errónea de un libro por Springer Nature, donde “capital” se tradujo incorrectamente como “Hauptstadt”.
Jörn Cambreleng, director de Atlas, destacó que la traducción automática no es creativa y que los sistemas actuales no logran igualar la calidad de la traducción humana.
¿Cómo afectará la evolución de la inteligencia artificial a la calidad y la creatividad en el campo de la traducción?
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RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO PUBLICADO EN The Guardian EL 2023. Leer original
https://www.theguardian.com/technology/2026/may/08/being-human-helps-despite-rise-of-ai-is-there-still-hope-for-europes-translators