La inteligencia artificial nos obliga a redefinir qué significa ser humanos, por Antoni Garrell i Guiu

La irrupción de la inteligencia artificial representa la transformación más profunda que ha experimentado la humanidad desde la revolución industrial, alterando los fundamentos económicos, sociales y culturales de la sociedad actual.

La encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV sitúa el debate en la dignidad de las personas, no en las capacidades de las máquinas. Durante las últimas décadas, el desarrollo tecnológico ha sido el principal motor de transformación del mundo, multiplicando la capacidad humana de producir, analizar y gestionar información. Los beneficios potenciales incluyen avances médicos, optimización energética, mejora de sistemas educativos, aumento de productividad y nuevas oportunidades de desarrollo.

Sin embargo, estos avances tienen una doble naturaleza: pueden ser instrumentos de liberación o de dominación, contribuir al progreso colectivo o ampliar desigualdades existentes. La encíclica aborda la visión tecnocrática que considera que cualquier problema humano puede resolverse con más tecnología, lo cual es un error, ya que las personas son más que datos y algoritmos. La IA puede ayudar en el trabajo y la toma de decisiones, pero no puede sustituir el juicio moral ni asumir responsabilidades.

La creciente concentración del poder tecnológico es preocupante, ya que un número reducido de organizaciones controla infraestructuras digitales y sistemas de IA, teniendo acceso a los datos de miles de millones de personas. Esto plantea desafíos a la esencia humana, la libertad, la calidad de las democracias, la protección de derechos fundamentales y la distribución de la riqueza.

La encíclica también destaca el futuro del trabajo, donde algunas profesiones desaparecerán, muchas se transformarán y surgirán nuevas. La transición hacia una economía intensiva en IA debe ir acompañada de políticas educativas y sociales que preserven la cohesión social y garanticen que los beneficios de la innovación lleguen a toda la ciudadanía.

La lectura de la encíclica es recomendable como una reflexión sobre el futuro desde la realidad presente, recordando que el progreso real articula sociedades más humanas.
¿Qué humanidad queremos construir con la inteligencia artificial?
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RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO PUBLICADO EN La Vanguardia EL 04/06/2026. Leer original

https://www.lavanguardia.com/opinion/20260604/11555512/inteligencia-artificial-obliga-redefinir-que-significa-humanos.html

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