El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 1 de la ONU busca no solo erradicar la pobreza extrema, sino también abordar la pobreza como una privación de capacidades. La tecnología se presenta como un medio para mejorar el acceso a derechos básicos.
La pobreza como un fenómeno multidimensional
El ODS 1 de la ONU redefine la pobreza, considerándola una privación persistente que impide a las personas llevar una vida digna. Esta visión se alinea con el enfoque de capacidades de Amartya Sen y resalta la pobreza como un problema estructural y relacional.
La tecnología no es un fin, sino un medio para ampliar capacidades y mejorar el acceso a servicios esenciales. La ONU enfatiza la importancia de la ciencia y la innovación en la implementación de la Agenda 2030, destacando el desarrollo de infraestructuras digitales que faciliten políticas sociales efectivas.
Ejemplos como la expansión de pagos móviles en África y la digitalización de servicios en áreas remotas demuestran cómo la tecnología puede ser un multiplicador de políticas públicas. Sin embargo, el éxito depende de su integración en contextos institucionales y de su gobernanza.
A pesar de los avances, también hay lecciones de fracasos como el proyecto One Laptop per Child, que ilustran que la tecnología sola no es suficiente sin un contexto adecuado y políticas coherentes.
En España, la pobreza y la exclusión social son problemas persistentes, afectando a una parte significativa de la población, especialmente a los más jóvenes y a los hogares monoparentales. Nuevas formas de pobreza, como la pobreza energética y la brecha digital, agravan la situación en un contexto de inmigración.
¿Cómo podemos asegurar que la tecnología se utilice efectivamente para combatir la pobreza en nuestras comunidades?
Fuente: Cincodias.elpais.com