Las comunidades alrededor de los Grandes Lagos de EE. UU. están alarmadas por el impacto ambiental de los centros de datos en la región. Con niveles de agua por debajo de lo normal, la expansión de estas instalaciones plantea serias dudas sobre la sostenibilidad y el futuro del agua en la zona.
Las autoridades locales y los residentes de diversas localidades cercanas a los Grandes Lagos han expresado su creciente preocupación por la rápida expansión de los centros de datos en la región. Este temor se intensifica en un momento crítico, ya que los niveles de agua de los lagos se encuentran por debajo de las medias históricas, lo que plantea interrogantes sobre el uso de estos recursos vitales.
Un informe de The Guardian ha puesto de relieve la situación, centrándose en proyectos como el complejo NEO-01 de Aligned Data Centers en Perkins Township, Ohio. Los residentes y agricultores de la zona han manifestado su descontento ante el uso de agua municipal para las operaciones de estos grandes centros de datos. Tom Hermes, un agricultor local, expresó su alarma al ver cómo la empresa texana comenzaba la construcción de un nuevo complejo cercano, advirtiendo que el uso de agua de la ciudad podría afectar su capacidad para cultivar.
Los datos recientes indican que los niveles de agua de los seis Grandes Lagos han estado disminuyendo en los últimos meses, con descensos de varios metros desde 2019. Este fenómeno se ha vinculado no solo a factores naturales como la evaporación y la reducción del hielo invernal, sino también a la creciente demanda de agua para usos industriales, como los centros de datos. Fengqi You, profesor de estudios ambientales de Cornell, advirtió que, aunque a corto plazo no se considera una crisis nacional, la construcción de estos centros en áreas con estrés hídrico podría ser problemática.
La expansión de los centros de datos en la región ha sido impulsada por empresas tecnológicas que buscan invertir en infraestructura en estados ribereños como Michigan, Indiana y Wisconsin. Estas empresas argumentan que la proximidad a grandes fuentes de agua y redes de energía favorece operaciones de alto rendimiento. Sin embargo, críticos de esta expansión sostienen que los centros de datos, especialmente aquellos que manejan cargas de trabajo intensivas en inteligencia artificial, requieren grandes volúmenes de agua para sus sistemas de refrigeración, lo que podría entrar en conflicto con las necesidades de las comunidades locales.
En localidades como Port Washington (Wisconsin) y Hobart (Indiana), se han organizado protestas y reuniones municipales para expresar la oposición a nuevas instalaciones. En Port Washington, algunos miembros de la comunidad fueron arrestados durante una protesta contra la construcción de un centro de datos, lo que refleja la tensión creciente entre las empresas y los residentes locales.
Además de las preocupaciones sobre el agua, la expansión de los centros de datos en la cuenca de los Grandes Lagos también plantea interrogantes sobre el consumo de electricidad. Los expertos advierten que estas infraestructuras requieren enormes cantidades de energía, lo que podría incrementar aún más la demanda. Aunque algunos desarrolladores aseguran que utilizan sistemas de refrigeración cerrados para reducir la extracción directa de agua, la falta de transparencia en los datos sobre el consumo real genera desconfianza entre los residentes.
La advertencia de Friedrich Nietzsche resuena en este contexto: “Quien lucha contra monstruos debe procurar no convertirse en un monstruo en el proceso”. La lucha por el agua y los recursos en los Grandes Lagos es un recordatorio de la necesidad de equilibrar el desarrollo industrial con la sostenibilidad ambiental.
Curación de la noticia y fotografía original publicadas en LA RAZÓN
Fuente original: https://www.larazon.es/tecnologia-consumo/vecinos-estadounidenses-enfurecen-despues-que-centros-datos-esten-absorbiendo-recursos-grandes-lagos_20251228694ace6922f0db7daffc4ae7.html