La crisis energética provocada por la guerra del Golfo está enmascarando otra revolución que va a toda velocidad y que irá más rápida aún en los próximos años. Goldman Sachs ha estimado que en el último año se han destruido unos 25.000 empleos mensuales por la introducción de inteligencia artificial en EEUU y que en el próximo año la destrucción será de unos 45.000 empleos cada mes. La multinacional Capgemini ya ha anunciado un ERE en España.
Los primeros algoritmos de inteligencia artificial se desarrollaron en las universidades americanas hace 70 años. La revolución de las telecomunicaciones y de los microchips ha abaratado significativamente el coste de almacenar y procesar datos. La capacidad de una videoconsola hoy costaba hace 30 años 70.000 euros en almacenamiento de datos. Hoy, un terabyte de datos en la nube cuesta unos 100 euros al año. La llegada del teléfono inteligente y la revolución del internet de las cosas han generado exabytes de datos por segundo. La ley de Moore se ha cumplido, aumentando exponencialmente la demanda de tecnología.
El desarrollo tecnológico desplaza la curva de oferta, aumentando la producción y bajando los precios. En un modelo teórico, esto aumenta la rentabilidad del capital y, con regulaciones del mercado de trabajo, puede aumentar los salarios y reducir las horas trabajadas. Sin embargo, la realidad es dinámica y genera desorden que hay que gestionar.
Hasta ahora, hemos estado en la fase de investigación básica, con poco impacto sobre PIB, empleo, productividad y salarios. Alan Krueger anticipó que cuando los desarrollos tecnológicos digitales se incorporasen a las empresas, la productividad explotaría. Las empresas incorporan inteligencia artificial para reducir costos. Un ejemplo reciente muestra que un cliente resolvió un problema de desarrollo de software con una plataforma de IA por 200 euros al mes, en lugar de 200.000 euros con un proveedor habitual. Se estima que al menos un tercio de los trabajadores que desarrollaban código serán sustituidos por la IA.
Hay dos ejes geopolíticos en esta revolución: la guerra entre EEUU y China por la hegemonía tecnológica y la competencia entre empresas. China lidera en artículos de investigación y tiene empresas de IA competitivas. DeepSeek ha reducido el tiempo de modelización diez veces comparado con ChatGPT, abaratando significativamente los costes.
¿Estamos preparados para enfrentar la disrupción laboral que traerá la inteligencia artificial en los próximos años?
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RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO PUBLICADO EN El Economista Humanista EL 15/04/2026. Leer original
https://www.elconfidencial.com/economia/el-economista-humanista/2026-04-15/inteligencia-artificial-empleo-tecnologia-1hms_4337028/
