Un estudio de Funcas pronostica un saldo negativo de 300.000 puestos de trabajo debido a la universalización de la Inteligencia Artificial (IA) en el contexto laboral actual.
Los sindicatos, como CCOO y UGT, han sido fundamentales en la negociación colectiva para asegurar derechos laborales y la viabilidad empresarial. Sin embargo, el debate sobre el trabajo no debe limitarse a las relaciones laborales, ya que el trabajo regula la distribución de la riqueza y afecta a la educación, la familia y los servicios públicos. En un coloquio organizado por EL PERIODICO y BBVA, Carlos Torres advirtió que la IA representa un reto para el concepto de trabajo, ya que su implementación podría dejar a las empresas sin clientes si sustituye a los trabajadores. Se plantean alternativas como la renta universal para mitigar este impacto. Además, se critica que las empresas que lideran la IA se centran en la eficiencia de producción, lo que podría generar una percepción negativa de su implementación.
El debate sobre la sostenibilidad de la IA también es crucial. La tecnología actual implica el manejo de grandes bases de datos y requiere infraestructuras costosas. El equilibrio entre el coste de estas infraestructuras y el precio que los usuarios deben pagar es un desafío. Si la IA no logra ser eficiente en sus propios costes, podría convertirse en un negocio insostenible, similar a otras tecnologías que han fracasado en el pasado.
¿Cómo se puede garantizar que la implementación de la IA beneficie tanto a las empresas como a los trabajadores en un futuro incierto?
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RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO PUBLICADO EN EL PERIODICO EL 1 de mayo. Leer original
https://www.elperiodico.com/es/opinion/20260503/ia-eliminar-300-000-empleos-129763319
