Un nuevo conjunto de creencias une a algunos de los hombres más ricos del mundo en torno a un futuro 'transhumano'. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, propuso que los homo sapiens serían la primera especie 'en diseñar a nuestros propios descendientes'. En su mejor escenario, la 'fusión' entre humanos e inteligencia artificial ocurre en algún momento en los próximos 50 años. La alternativa, donde permanecemos simplemente humanos y las máquinas siguen su propio camino, es más ominosa.
Elon Musk, el hombre más rico del mundo, argumentó que 'cada vez parece más que la humanidad es un cargador biológico para la superinteligencia digital'. Según la tradición de Silicon Valley, Musk se opuso a la afirmación de Larry Page de que nuestra próxima manifestación necesariamente tendría forma digital para expandirse por la galaxia. La noción de que nos acercamos al fin del homo sapiens está coalesciendo en un cuerpo de creencias entre las élites tecnológicas.
Sus sueños no están perfectamente alineados, pero exhiben los rasgos de una religión en formación, un cuerpo de creencias que confiere un sentido de trascendencia cósmica a su proyecto tecnológico. En su mente, están construyendo la próxima fase de la humanidad, un futuro 'transhumano', donde pueden satisfacer su deseo de inmortalidad y afirmar poder sobre el cosmos. Su objetivo final es destilar la esencia de lo que significa ser humano en bits de información que se pueden descargar en un sustrato no biológico.
La infraestructura mítica de San Francisco justifica dirigir la tecnología por un camino indiferente a las necesidades de los humanos comunes en una búsqueda de un futuro que solo parece utópico para estos amos del universo. La fantasía dirige la tecnología, invirtiendo recursos en el sueño de construir superhumanos. Estas creencias han emergido en el último cuarto de siglo, acompañando el avance de tecnologías de información que han entregado riqueza y poder a una nueva élite de TI.
Silicon Valley ha sido un espacio militante y secular, creando un vacío que llenaron con sueños transhumanos. Este nuevo cosmogonía ha sido ensamblada desde los primeros días de Internet, alcanzando nuevos horizontes con la inteligencia artificial. Douglas Rushkoff, crítico de la oligarquía tecnológica, sugirió que la IA hace plausible la noción de una existencia 'Max Headroom'.
La utopía propuesta por el valle, aunque extraña, se ajusta a una tradición más larga de titanes empresariales que buscan dotar a sus esfuerzos de valor trascendental. Henry Ford creía que su misión iba más allá de transformar la fabricación; Altman, Musk y su grupo quieren fusionar la conciencia con la IA y conquistar el cosmos.
¿Estamos realmente preparados para las implicaciones éticas y sociales de un futuro dominado por la inteligencia artificial y la transhumanidad?
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RESUMEN BASADO EN EL ARTÍCULO PUBLICADO EN The Guardian EL 31 de mayo de 2026. Leer original
https://www.theguardian.com/us-news/ng-interactive/2026/may/31/transhuman-silicon-valley-ai